Guatemala: contaminación afecta a siete de cada diez sistemas de agua
Un estudio, aplicado sobre seis mil 412 sistemas, detectó la presencia de microorganismos como coliformes totales, fecales y la bacteria Escherichia coli.
El principal contaminante del recurso hídrico en el país es el desecho humano, consecuencia de sistemas de alcantarillado urbanos deficientes y una infraestructura de saneamiento obsoleta. Foto: instituto del agua Guatemala.
20 de abril de 2026 Hora: 16:53
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Un monitoreo realizado por el Ministerio de Salud y Asistencia Social (Mspas) reveló que el 70% de las fuentes de suministro de agua en Guatemala presentan altos niveles de contaminación microbiológica.
La gravedad de la situación radica en que tres cuartas partes de estos sistemas dependen de la autogestión de comités comunitarios y organizaciones sociales que carecen de la infraestructura técnica necesaria para garantizar procesos adecuados de desinfección y cloración del recurso hídrico.
Esta crisis sanitaria impacta de manera directa en la seguridad alimentaria de la nación, vinculando la falta de agua segura con el incremento de la desnutrición infantil. El departamento de Retalhuleu figura como la zona con la calidad de agua más deficiente, donde apenas tres de los 77 sistemas evaluados arrojaron resultados satisfactorios.
En esta región, la tasa de desnutrición aguda alcanza los 56.85 casos por cada diez mil infantes, situando a la población menor de edad en un riesgo sistémico debido a la precariedad del saneamiento básico y la desatención histórica de las periferias.
Asimismo, además de la salud, la gestión de las aguas residuales en Guatemala atraviesa una crisis estructural que amenaza la biodiversidad. Según estimaciones técnicas, más del 90 % de los desechos líquidos generados por actividades domésticas, industriales y agrícolas se descargan de forma directa en ríos, lagos y mares sin recibir tratamiento previo.
Esta situación transforma los cuerpos de agua en depósitos de elementos tóxicos y perjudiciales, provocando una contaminación bacteriana extrema que deriva en brotes de enfermedades como cólera, hepatitis A y fiebres tifoideas en las comunidades más vulnerables.
El principal contaminante del recurso hídrico en el país es el desecho humano, consecuencia de sistemas de alcantarillado urbanos deficientes y una infraestructura de saneamiento obsoleta. Aunque existen normativas como el Reglamento de las Descargas y Reúso de Aguas Residuales y de la Disposición de Lodos 236-2006 que rige la protección de los recursos hídricos en Guatemala.
Aún así, la Administración ambiental enfrenta dificultades para asegurar su cumplimiento, pues apenas el 15% de las aguas residuales recibe algún tipo de procesamiento. De las pocas plantas de tratamiento existentes, una gran cantidad opera de manera inefectiva debido al abandono institucional y la carencia de financiamiento para su mantenimiento, lo que agrava la degradación de los ecosistemas acuáticos.
A la carga de residuos orgánicos se suma el impacto de la actividad industrial y agrícola, donde el vertido ilegal de químicos y el uso desmedido de plaguicidas filtran sustancias nocivas hacia las reservas de agua subterránea.
Por su parte, la Administración sanitaria Mspas anunció el Plan Nacional de la Vigilancia de la Calidad del Agua con el objetivo de mitigar esta emergencia y fortalecer el monitoreo en las comunidades más vulnerables. El Gobierno busca implementar componentes de desinfección en el 75% de los suministros para reducir la incidencia de enfermedades que comprometen el desarrollo de la niñez guatemalteca.
En ese sentido el Gobierno guatemalteco tiene el desafío de promover políticas públicas integrales que fortalezcan la infraestructura sanitaria y regulen las emisiones industriales para frenar la pérdida de recursos pesqueros y turísticos.
Para los movimientos sociales y organizaciones, este escenario evidencia la urgencia de inversiones estructurales que prioricen el derecho humano al agua por encima de cualquier lógica de abandono institucional. La recuperación de las fuentes hídricas es una prioridad soberana que exige pasar de la retórica legal a la acción directa en favor del desarrollo sostenible y la vida.
Autor: teleSUR - lf - JB
Fuente: Instituto del Agua Guatemala - Agencias




